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martes, 9 de octubre de 2012

No es nuestra deuda y no es nuestro rescate

   A continuación os vamos a dejar un artículo publicado por Alberto Garzón en su blog "Pijus Economicus" con el que podemos afirmar que es cierto el lema que llevó el mismo Garzón al Congreso de los Diputados: No es una crisis, es una estafa".


Según los datos del Banco Internacional de Pagos (BIS, por sus siglas en inglés) el sistema financiero español tiene a comienzos de 2012 un total de 571.519 millones de dólares en deudas pendientes de pago con otros bancos internacionales. No obstante, esta cifra es bastante inferior a la que se daba a finales de 2010 cuando la deuda total alcanzaba los 706.065 millones de dólares.

La mayor parte de esta deuda actual del sistema financiero español tiene su contraparte en los bancos alemanes (139.191 millones) y bancos franceses (115.261 millones), los cuales juntos poseen casi el 45% de la deuda total. Es decir, los bancos alemanes y franceses son los principales acreedores del sistema financiero español y, en consecuencia, los principales interesados en que las deudas se devuelvan.



Estos datos explican en gran parte el llamado “rescate al sistema financiero español”. Este “rescate” únicamente consiste en proporcionar recursos al sistema financiero español para que pueda hacer frente a sus deudas, aplicando como condición duros procesos de reestructuración interna. Así, y como tuve oportunidad de recordarle al ministro de economía hace unas semanas, no se trata realmente de un rescate al sistema financiero español sino de un rescate al sistema financiero alemán y francés. Porque determinados componentes de nuestro sistema financiero son recortados por el camino, tales como los trabajadores, los accionistas e incluso los estafados por las acciones preferentes.

Pero hay una cuestión aún más interesante desde el punto de vista de la economía política y que emerge cuando hacemos dos preguntas que van al corazón del problema: ¿debemos pagar estas deudas? y ¿son estas nuestras deudas?

Cualquier economista liberal se aterrorizará al pensar que hay quien propone no pagar e incluso no asumir como propias estas deudas. Puede ser que hasta los no economistas valoren muy negativamente la falta de moral de quien reniega de un compromiso asumido previamente. Pero lo cierto es que ni las deudas se pagan siempre –la historia económica está llena de siglos de impagos y reestructuraciones de deuda- ni las deudas han de ser asumidas por partes que no fueron las mismas que contrajeron el préstamo –el concepto de deuda odiosa o ilegítima-.

El liberalismo económico siempre ha sido una ideología justificativa de determinadas políticas económicas, pero poco consistente en la práctica. De hecho, lo verdaderamente liberal sería asumir que dado que los bancos españoles están en quiebra –y no pueden pagar por si mismos sus deudas- aquellos que les prestaron también habrían de sufrir pérdidas por haber hecho una inversión ruinosa. De otra forma, como ocurre en la actualidad, existe el llamado riesgo moral: cualquier banco alemán puede prestar a los bancos españoles, aunque sepa que es para apostar en un casino, porque saben que siempre serán rescatados.

La cuestión no puede analizarse, en consecuencia, en términos microeconómicos. Ha de estudiarse el contexto macroeconómico e institucional para poder dar una respuesta satisfactoria y eficiente a este problema tan inmenso.

Y tenemos que hacernos las preguntas adecuadas: ¿tiene sentido que los bancos alemanes que se arriesgaron prestando a bancos españoles, y ganaron tantos beneficios por ello, no tengan pérdidas ahora que se demuestra que fracasaron eligiendo a quién prestar? ¿tiene sentido, por otra parte, que las deudas de las entidades financieras tengan que ser pagadas por los trabajadores en forma de recortes sociales y económicos?

No olvidemos que la economía española tuvo una burbuja inmobiliaria, promovida políticamente por los gobiernos del bipartidismo, para poder escapar de su falta de competitividad internacional. Esto fue una especie de huida hacia delante, permitiendo que durante algunos años se creara mucho empleo y el dinero fluyera hacia los bolsillos de los empresarios de la construcción, de las empresas financieras y de los políticos corruptos. Pero ese crecimiento económico sólo fue posible gracias a que países como Alemania reciclaban sus ingresos comerciales por la vía de préstamos a la periferia europea. Es decir, el milagro español es la otra cara de la moneda del milagro alemán, y viceversa. Un modelo simbiótico en el que ambas partes se necesitan y en la que ambas son responsables en un sentido agregado. Porque una vez uno escarba en la superficie se encuentra con que los únicos que salían beneficiados de este modelo eran las grandes oligarquías de uno y otro país, con la mayor parte de la población de ambos sufriendo recortes en sus condiciones de vida.

martes, 8 de mayo de 2012

Izquierda Unida exige la intervención y nacionalización de Bankia



Declaración de la Comisión Ejecutiva Federal de IU sobre la situación del sistema financiero español

- Izquierda Unida pide al Gobierno negociar un Plan negociado para la reestructuración del sistema financiero español que prescinda de cualquier ayuda pública

- Izquierda Unida exige la intervención y nacionalización de Bankia

- Pide la comparecencia en el Congreso del gobernador del Banco de España y del ministro de Economía

   La Comisión Ejecutiva Federal de IU ha analizado durante su reunión del día 7 de mayo la situación en el sistema financiero español.

   La Ejecutiva de IU considera que es inadmisible dedicar un solo euro público más a ayudar a las entidades financieras españolas, máxime cuando se ha recortado por importe de 10.000 millones de euros el gasto público en Sanidad y Educación.

   Los bancos y cajas de ahorros han recibido hasta finales de 2011 ayudas públicas por importe de 115.046 millones de euros, desde ayudas directas con cargo al FROB hasta avales. A principios de 2012 el Gobierno de Mariano Rajoy aprobó una nueva línea de avales por importe de 100.000 millones de euros y en los meses transcurridos de 2012 el BCE ha concedido a los bancos españoles créditos a tres años con un interés del 1% y un importe superior a los 300.000 millones de euros.

   Si solamente una parte de esos recursos se hubieran destinado a crear empleo y apoyar las pequeñas empresas hoy no existirían graves problemas de desempleo y de deuda en nuestro país.
   Todas las medidas adoptadas hasta ahora por los gobiernos del PSOE y del PP con la excusa de “tomar medidas frente a la crisis” han ido destinadas a mejorar de forma directa o indirecta el balance de los bancos. Han fracasado como medidas anticrisis y no han servido para mejorar la situación financiera.

   La Ejecutiva de Izquierda Unida exige que el Gobierno, a través de su presidente, presente en el Congreso de los Diputados un Plan de Reforma del Sistema Financiero claro y trasparente, y que lo discuta con el conjunto de las fuerzas parlamentarias. Este Plan debe partir de la reducción de activos en los casos en los que así sea necesario y de la exigencia de un programa concreto, con objetivos inmediatos, de créditos para las empresas y las familias, y debe excluir como norma general cualquier nueva utilización de fondos públicos.
 
EL CASO BANKIA

   En concreto, y ante la preocupante situación que afecta al Grupo BFA-Bankia, la Ejecutiva Federal de IU exige del Gobierno:

1.- Que proceda a la intervención inmediata de Bankia y a su nacionalización.

2.-Que en función de la garantía que produce esta intervención haga una declaración pública al más alto nivel, tranquilizando a quienes tienen sus ahorros en Bankia.

3.- Que entre los objetivos de la nacionalización esté la conservación de la Obra Social de las siete Cajas que configuran el capital social de Bankia y de los puestos de trabajo de todas las entidades.

4.- Que la decisión de nacionalización se considere como una opción a largo plazo que permita construir un polo de Banca Pública al que deben incorporarse el resto de las Cajas de Ahorro, comenzando por aquéllas que están ya intervenidas de hecho o cuentan con ayudas de capital público.

5.- La Ejecutiva Federal de IU va a trasladar a su Grupo Parlamentario la propuesta de que solicite la comparecencia del ministro de Economía y Competitividad y del gobernador del Banco de España para que expliquen el proceso que ha llevado a esta situación, incluida la explicación sobre las responsabilidades de todo orden que puedan derivarse.

6.- Así mismo, la Ejecutiva Federal de IU considera inaceptable el nombramiento del Sr. Goirigolzarri a partir de una propuesta formal del Sr. Rato y actuará en consecuencia.

   En el caso de Bankia, ya se han utilizado todos los recursos contenidos en las reformas financieras aprobadas tanto por el Gobierno del PSOE como por el del PP, y el resultado ha sido un fracaso.

   Bankia ha separado activos dudosos en el Banco Financiero y de Ahorros (BFA), a partir del 5 de abril del 2011; el 15 de julio de 2011 superó las llamadas pruebas de resistencia y el 30 de abril constituye una sociedad para gestionar los activos inmobiliarios del Grupo.

   Bankia ha recibido importantes ayudas públicas. El 4 de mayo, el grupo BFA reconoce una exposición en activos inmobiliarios de 37.517 millones de euros. De ellos, más del 50% son activos con nulas o escasas garantía de recobro.

   Ahora, Mariano Rajoy anuncia una nueva reforma financiera a aprobar en el Consejo de Ministros del próximo viernes. Mucho nos tememos que si no se tienen en cuenta las necesidades de crédito de las empresas y no se acompaña de una negociación política con el conjunto de las fuerzas parlamentarias, el resultado será, de nuevo, negativo.

   Izquierda Unida considera que la nacionalización de Bankia podría así mismo contribuir a la creación con sus activos de un parque de viviendas en alquiler moderado, que sería una interesante salida desde el punto de vista económico a viviendas de difícil venta en los momentos actuales y una propuesta justa para atender las necesidades de vivienda actuales.

   Asímismo, la Ejecutiva de Izquierda Unida considera necesario acompañar nuestras propuestas de acciones e iniciativas de movilización que permitan situar el problema de Bankia y de la necesidad de una Banca Pública en el contexto de la actual lucha social.