jueves, 16 de agosto de 2012

Carta a Fuensocial

   En el Pleno Ordinario, celebrado el pasado 25 de junio, el Grupo Municipal Popular presentó una moción usando la vía de urgencia para instar a la Junta de Andalucía a realizar los pagos que adeuda a Fuensocial. 

   El Partido Popular encabezado por Esperanza Oña ha querido transmitir a la opinión pública que nuestro Grupo Municipal no se preocupa y no le importa la labor que Fuensocial realiza en nuestra ciudad, en base a nuestra abstención en la votación. 

   Ante esta manipulación de la información y de la ciudadanía, nuestro portavoz, Jose Miguel López ha enviado una carta a la presidenta de Fuensocial para aclarar la situación y la posición de Izquierda Unida-Los Verdes respecto a este importante asunto, ya que el Equipo de Gobierno usa de forma partidista la situación económica de Fuensocial para atacar a la oposición en el Ayuntamiento de Fuengirola. 


Carta enviada por Jose Miguel López a Fuensocial

Carta enviada por Jose Miguel López a Fuensocial

viernes, 10 de agosto de 2012

Un símbolo de dignidad

   A continuación os dejamos un artículo de Alberto Garzón, nuestro diputado por Málaga en el Congreso de los Diputados, sobre el SAT (tan en boca de todos últimamente).

Un símbolo de dignidad
El martes un grupo de trabajadores del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) entró de forma organizada en dos grandes superficies y se llevó sin pagar un importante número de productos de primera necesidad, con objeto de repartirlos entre los más necesitados. Como consecuencia, el ministerio del Interior ha ordenado ya la detención de los responsables. Varios días después podemos confirmar, a mi juicio, que la acción del SAT ha sido un completo éxito.

Comencemos por el contexto social. Según UNICEF en España un 17’1% de los niños están bajo el umbral de la pobreza, mientras que Acción contra el Hambre denuncia que un 25% están desnutridos. Al mismo tiempo 2 millones de españoles se beneficiarán de las ayudas que la Comisión Europea ha enviado este año –con un total de 67 millones de kilos de comida- para combatir el hambre en nuestro país. A nadie se le escapa que las organizaciones solidarias han visto dispararse sus necesidades para poder atender con eficacia a una población crecientemente empobrecida.

A pesar de lo apuntado arriba es obvio también que en nuestro país no falta comida, ni tierras fértiles ni medios técnicos con los que paliar el hambre. Lo que sí falta es voluntad política que se atreva a enfrentar las desigualdades de riqueza y renta. Y lo que sobre todo falta es que se cumpla la constitución española y su artículo 128.1, el cual declara que “toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general”. Y la acción del SAT ha logrado precisamente poner esto de relieve, marcarlo en la agenda, y lo ha hecho siguiendo la máxima libertaria de Emna Goldman, que instigaba a los trabajadores con la siguiente proclama: “pedid trabajo, si no os lo dan, pedid pan, y si no os dan ni pan ni trabajo, coged el pan“.

Pero la acción del SAT ha ido más allá de lo concreto, es decir, del reparto de comida, y ha penetrado con fuerza en el mundo ideológico. Decía Guy Debord que vivimos en la sociedad del espectáculo y nos recordaba, citando a Feuerbach, que en nuestro tiempo “se prefiere la imagen a la cosa, la copia al original, la representación a la realidad, la apariencia al ser”. No hay duda sobre ello: en la sociedad del espectáculo la imagen importa más que la sustancia y los símbolos se convierten en el arma más valiosa para las causas políticas y las causas empresariales.  Y la acción del SAT no es una medida contra la crisis –porque su generalización no resuelve los problemas de raíz- sino una acción simbólica con un claro contenido político. Es sustancialmente distinto.

Efectivamente nadie, y los compañeros del SAT menos, tenían como intención que aquella acción del martes se convirtiera en un elemento clave del programa electoral. Lo del SAT ha sido una brillante táctica comunicativa para poner sobre la agenda política un grave problema social. Hablamos de un pensado golpe contra la ideología dominante, es decir, contra la concepción del mundo que tiene la gente acerca de cómo debe organizarse una sociedad. Esta acción ha servido para remover los cimientos ideológicos de la mayoría de la gente. Por supuesto que no ha convencido a muchos, quizá la mayoría, pero ha golpeado por primera vez y con contundencia su sistema de ideas y el cual estaba hasta ahora muy asentado y consolidado. Ha mermado sus defensas.

No olvidemos que vivimos una crisis ideológica que se manifiesta en el cambio de cómo la gente concibe e interpreta su realidad más cercana. La concepción del mundo que había sido dominante hasta ahora se resquebraja y todo está en duda. Se cuestiona que los políticos y economistas sepan qué hacer, que las instituciones políticas sean útiles para resolver los problemas, que las entidades financieras sean fundamentales, que haya democracia, que las empresas privadas sean superiores a las públicas, que la policía defienda al pueblo, y también –y es lo que aquí nos ocupa- que la propiedad privada sea sagrada y esté por encima de otros derechos como el de la vivienda o la alimentación.

Algunos denunciarán que la acción del SAT es ilegal. Efectivamente, lo es. Pero la cuestión no reside en saber en qué lado de la frontera jurídica cae, sino en si es una acción legítima y digna o si por el contrario no lo es. Y cuando sabemos que las necesidades humanas básicas pueden satisfacerse técnicamente pero el único obstáculo para conseguirlo es el propio marco institucional, diseñado en beneficio y garantía de la gran empresa y las grandes fortunas, es cuando acciones como las del SAT recobran toda su naturaleza revolucionaria y de justicia social. En ese punto la ilegalidad es legítima y contribuye a preparar el terreno para un cambio institucional que primero y ante todo ha de construirse en el plano ideológico.

martes, 7 de agosto de 2012

Valoración de Cayo Lara sobre la rueda de prensa de Mariano Rajoy

   El coordinador federal anuncia que “IU exige la comparecencia urgente de Rajoy en el Congreso para que dé cuenta en detalle del ajuste de más de 102.000 millones hasta 2014”, y sí lo registrará en la Cámara Baja para su votación en una próxima Diputación Permanente

   Señala que el presidente del Gobierno “sólo ha trabajado para el beneficio y la impunidad de los poderosos, mientras pide sacrificios a la mayoría de españoles y fe ciega en un futuro cada vez más lejano”

Cayo Lara en el Congreso de los Diputados

   El coordinador federal de Izquierda Unida ha resumido la valoración que le ha merecido la rueda de prensa ofrecida por Mariano Rajoy en La Moncloa al término del Consejo de Ministro asegurando que el presidente del Gobierno hizo hoy un “balance de su derrota, de sus mentiras, de la desesperanza y de la involución económica y democrática del Gobierno del PP”.

   Lara considera que en siete meses de mandato “Rajoy no sólo no ha mejorado la ‘herencia recibida’ sino que se ha derrotado a sí mismo y ha empeorado las condiciones de vida de la mayoría de la sociedad. Su habilidad política le ha llevado a subir el paro, los índices de miseria y exclusión social, los impuestos indirectos o la prima de riesgo, mientras sólo ha sido capaz de reducir el poder adquisitivo de las familias, la protección al desempleo, la Sanidad y Educación públicas, la atención a dependientes, los créditos o el consumo, en un escenario en el que los desahucios de vivienda se han acelerado”.

   Con igual tono crítico, el máximo responsable de IU reprocha a Rajoy que haya “salpicado de mentiras su pretendido balance de siete meses de gestión. Como ejemplo de algo que nos atañe directamente ha llegado a decir que nadie le ha pedido un referéndum para pronunciarse sobre los duros recortes ejecutados, cuando desde IU se le ha demandado de forma reiterada y yo mismo se lo exigí directamente en el debate del 11 de julio en el Congreso”.

   “Rajoy –afirma Cayo Lara- ha perdido toda la credibilidad que algún un día pudo tener. Su palabra carece ya de cualquier valor tras haber mentido demasiadas veces a propios y extraños. En un momento determinado decidió aplicar el contenido literal del Plan Nacional de Reformas del PP que mantenía oculto y que nada tiene que ver con el programa electoral con el que se presentó a las elecciones”.

   Lara advierte de que la “desfachatez política del líder del PP llega al punto de que mientras tenía ya decidido que los recortes de su ajuste presupuestario hasta 2014 superarán los 100.000 millones de euros -102.149-, se ha ocultado detrás de su retórica y palabras huecas para no dar la cara y dejar que el Gobierno informara de ello a través de una triste nota de prensa”.

   Por este motivo, Cayo Lara anuncia que “IU exige la comparecencia urgente de Rajoy en el Congreso para que dé cuenta en detalle de todas estas cifras”, y así lo va a registrar en la Cámara Baja para su debate y votación en una próxima reunión de la Diputación Permanente.

   “Mariano Rajoy –denuncia- ha vuelto a engañar así a los empleados públicos, los pensionistas presentes y los que lo serán a corto plazo, y a los parados ante los que no se ha atrevido de dar la cara y decirles que van a ser las principales víctimas de sus recortes”.

   El también presidente portavoz del Grupo Parlamentario de IU, ICV-EUiA, CHA sostiene que las ‘reformas estrellas’ del líder de la derecha “sólo han servido para favorecer los intereses de la CEOE al abaratar el despido y destruir empleo fijo, para favorecer los intereses de los banqueros concluyendo la tarea emprendida por los gobiernos del PSOE para privatizar todas las cajas de ahorros y para seguir salvando a la Banca al negarse a investigar a los responsables de la mayor estafa financiera de la democracia”.

   “Rajoy ha elegido el déficit por encima de las personas y su obsesión por rebajarlo le coloca frente a la mayoría social ya que, además de injusto, esta política es absolutamente negativa para recuperar la económica y el empleo”, explica Lara.

   En su opinión, “el Gobierno demuestra que ha renunciado a corregir la falta de ingresos por la vía de luchar contra el fraude y hacer una reforma fiscal progresiva. Por el contrario, regala una amnistía fiscal a los grandes defraudadores y coloca la guinda suprimiendo unidades de lucha contra la corrupción y el fraude como ha hecho con la de Baleares”.

   A Cayo Lara le merece especial desprecio político que Rajoy “siga la misma estela de sus ministros y dirigentes del PP de criminalizar a los parados, a los pensionistas, a los empleados públicos, a los mineros, los autónomos, las pymes, los ayuntamientos y las comunidades que no le son afectas. Criminaliza a toda la sociedad crítica y pretende hacerla responsable de las políticas que han ejecutado unas élites especuladoras, amparadas por las políticas neoliberales de los gobiernos y el consentimiento de los organismos reguladores”.